Monday, June 14, 2021

Macrolatin@s en Acción


Hábitos alimenticios de los vigilantes del agua

Por: Gisela Alancay

 

¡Buenas Macrolatin@s! Es un gusto poder presentarme, mi nombre es Gisela Alancay, licenciada en Ciencias Biológicas, egresada de la Facultad de Ciencias Agrarias que pertenece a la Universidad Nacional de Jujuy (UNJU), Argentina (si no conocen Jujuy, se están perdiendo de un tesoro lleno de precioso paisajes). Actualmente, formo parte del equipo de trabajo del Laboratorio de Limnología y Ecología Acuática de la Facultad de Ciencias Agrarias UNJU, también realizo docencia en el Instituto Timoteo y en la universidad.

 

Mi tema de investigación son los hábitos alimentarios de macroinvertebrados bentónicos en un río urbano. Es tan sorprendente que seres vivos de tamaño tan diminuto puedan expresarse y manifestar la existencia de algunas alteraciones en el ambiente. Por esta característica, son utilizados desde hace décadas en diferentes lugares como bioindicadores de calidad de agua, ya que están presentes en casi todos los ambientes; y, por mí, llamados comúnmente como los vigilantes del agua, los mejores.


Gisela Alancay muestreando un río.

 

Durante mi paso por la universidad, como estudiante, participar en proyectos de investigación de Limnología (dirigidos por la Ms. Sc. Bióloga Nelly Vargas Rodríguez) fue una puerta abierta a conocer e indagar del tema con más profundidad. Algo que me marcó fueron los voluntariados universitarios. Ahí tuvimos experiencia de ir a las escuelas primarias para que los mismos niños conozcan los macroinvertebrados de buena y mala calidad de agua, llevarlos al río para que los recolecten e incluso pudieran visitar la universidad y tener una experiencia en nuestros laboratorios. Fue precioso verlos observando bajo lupas y escuchar: - ¿Miren este es un Ephemeroptera, verdad? (dicho por un niño de 10 años). Aprendieron a reconocer las familias más características de los macroinvertebrados. La educación ambiental siempre es tan satisfactoria porque esos niños ya no verán más al río como antes. Sabrán que hay organismos que viven allí y que debemos cuidar al río, ya que, si le hacemos daño, esos seres vivos serán perjudicados.


Si la presencia y ausencia de los macroinvertebrados ya es de relevancia; para mí, fue importante dar un paso más en su estudio y conocer que estaban comiendo, si había algún tipo de selección, las variaciones según los tiempos de estudios y además en los diferentes sitios de muestreo del río urbano. Y, entonces, empecé a trabajar en los hábitos alimentarios de los organismos, lo cual contribuye a una mejor comprensión del funcionamiento de estos ambientes. Lo hice a través del método de disección ventral que aprendí en una pasantía realizada en Tucumán – Argentina con la Dra. Celina Reynaga para poder clasificarlos en: trituradores, colectores, raspadores y depredadores, según el porcentaje de cobertura del alimento consumido. ¡Sinceramente diseccionar a individuos tan pequeños fue un arduo trabajo!


Gisela Alancay revisando el contenido digestivo de los macroinvertebrados.

 

El objetivo de este trabajo fue determinar los hábitos alimentarios de los macroinvertebrados bentónicos del Río Xibi-Xibi, Jujuy – Argentina. Se seleccionaron cinco sitios de estudio separados entre sí por 1,5 a 2 km. Los muestreos se realizaron en junio y noviembre del 2011. El material biológico fue determinado hasta el menor nivel taxonómico posible. Se analizaron 557 tractos digestivos de macroinvertebrados, correspondientes a 20 géneros y 3 subfamilias de Chironomidae, abarcando 19 familias y 7 órdenes. Se reconocieron cinco (5) categorías alimenticias: a) microalgas (MA), b) material orgánico particulado fino, < 1 mm (MOPF), c) material orgánico particulado grueso, > 1 mm (MOPG), d) sedimento (SED) y e) tejido animal (TA). Durante el mes de junio, los principales recursos explotados por los macroinvertebrados fueron MOPF, SED y MOPG con 38.96 %, 23,10 % y 18,48 % respectivamente. En noviembre, no se encuentró la MOPG en los distintos contenidos digestivos y se registró en mayor proporción la MOPF, SED y TA con 57,89 %, 20,58 % y 16,75 %, correspondientemente. Se encontraron diferencias temporales y espaciales en los hábitos alimentarios. Los resultados nos mostraron la importancia del análisis del contenido estomacal como herramienta eficaz para designar el grupo funcional alimentario en macroinvertebrados bentónicos.


 Restos encontrados en el tubo digestivo de los macroinvertebrados. Foto: Gisela Alancay

 

La biología es tan apasionada que nos puede hacer sentarnos horas en el laboratorio, diseccionando individuos de milimetros de tamaño y obtener su tracto digestivo, montarlo en un portaobjeto escavado y ver bajo el microscopio con un ocular graduado el almuerzo de un macroinvertebrados, como también hoy estar contándote como un cuentito un trabajo de años en breve palabras, cuyo fin es sumar a la divulgación para el cuidado y protección de los distintos cuerpos de agua. ¿Realmente eres consciente del valor que tienen?


¡Gracias por el espacio!



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